Acerca de lo amargo
Cómo si los juegos fueran sólo de niños, manipulación estudiada que albergas en tu vientre abultado, grasa que se extiende desde tu esófago hasta las uñas de tus pies. Mientes delante del espejo, detrás del reloj de piedra más roto que existe, presencia desertora de los sueños salvajes de occidente, memoria viva de tu pasado. Sangre que te corroe, tierno despertar de los pezones revueltos color azul, hipnótico descubrimiento de la torre alzada, izado el estandarte de tu gloria perdida, ¡Oh!, dulce boca que emana tus palabras más hirientes, la boca de lobo que devora tu seno izquierdo y un pedazo de cadera. Manjar destruido, desnutrido y la guerra interna ya se perdió, bocas inocentes que chorrean la sangre del cordero arrancado del seno de su madre; la falsedad con la que devoras las mentiras, plástico que vuela libre en las calles.
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