Tu final, noviembre.
X. Agosto, precioso agosto lejano, precioso sueño de
desprolijas almas. Soñadora mirada y ojos marrones. Dulce Agosto agrio, tu
recuerdo duele, duele, duele. Caricias imaginarias y desnudos flotando en la
memoria, cruda imagen real, lo más real. Textos demasiado largos en
conversaciones demasiado cortas. Tener que dejar de leer ciertas canciones y
ojalá leyeras esto. Como un gato arañando todo, queriendo arañar piel, herirte,
herirme. Noviembre no pidió explicación y por un momento fue tan grande la
sensación de desahogo y a la semana siguiente volvía a escribir para conseguir
un cierre que no tuve, solo espacio en blanco y después de meses conversaciones
cortas, demasiado que daña, dañas, retumba en mí, todo, textos a ti, a nadie,
al futuro demasiado incierto. Botas marrones y cabello buscando ser alborotado,
sensación extraña en el pecho, demasiadas preguntas y las ganas..., camiones que me acompañan desde años, tal vez tres, dos.
Preguntas, preguntas, preguntas y solo espacio en blanco como respuesta. Pensar
en ti, Septiembre, como un ocaso, como un agrio final visible, tal vez. Salió
mal y dolió, parece que soy capaz de aceptarlo más segura de por qué fue, y una
sensación amarga.
Las ganas de besar, de gritar, llorar, revolcarse, hundir
los pies en la tierra fresca, suave. Pensar en ti con algunas canciones,
llorarle a la madrugada porque soy una bola de sentimientos, emociones que se
guardan. Haría una lista rápida de dos o tres canciones, gato negro, gato
rosado porque la palabra suena demasiado bonita, como anaranjado. Agosto,
Septiembre y Noviembre, número tres.
Recuerdo antes de Agosto, las ganas enormes de hablar,
aquella noche que marcó un algo, el sueño que tenía, el dolor de cabeza que
hizo que escribiera durante una hora un texto demasiado largo, confuso y con
errores, errores por no leerlo de nuevo para no arrepentirme, enviar, recibido,
respuesta y escasos besos, poco sentir y mirada confundida.
Final con texto largo, repetitivo decir un segundo texto
para mi cierre, el espacio en blanco no responde nada. Morado y prefiero azul,
existe el negro, no sé qué piensas, no sé lo qué quiero, nos volvemos
desconocidos que no hablan, como si antes lo hiciéramos demasiado, tal vez fue
un error volverse una criatura que buscaba un poco de atención, patética.
Recuerdo Abril, tres cuatro días después de una foto, luego silencio. Dos veces
en días seguidos y parecías tan genial. Cabello casi inexistente y cuatro meses
después más largo. Labial rojo, tal vez como sangre demasiado brillantes, un
tono rosado anaranjado; labial marrón morado y el sudor en la piel. Fotos blanco y negro, videos de diez
segundos. Tal vez sean ganas de fastidiar. Fastidiarte. Demasiado personal.
Fastidio. Espacio en blanco. Porque quiero. Fin. Blah. Te detesto, cariño.
Eres impresionante. Fin. https://www.youtube.com/watch?v=M2s5Z5m4ZdA
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminar