Desenfreno

Líneas confusas enfermas, líneas púrpuras conectando cada esquina del planeta, cada curvatura. Caprichos y caprichos, sonrisas desgastadas y pequeños brotes de no sé qué. Enredaderas marchitas demasiado tristes, difusas líneas de tristeza cada que sea antojo, búsqueda implacable de un ser demasiado triste, demasiado algo totalmente borrado, el escondite detrás de aquel alto edificio de ladrillos rojos y tejas marrón gris.
La puerta suena, los arañazos son cada vez más frecuentes, a medianoche se escucha el metal siendo rasgado, dulce música que quita el sueño, horas perdidas y sal rodeando la cama. Aléjate, vete lejos, demasiado que ya no pueda recordarte, migajas de cariño escasas, como duele el desprenderse los dientes con pinzas toscas, metal carcomido.  Augurio de muerte prematura, no la verás venir.
Vaivén de las pequeñas ramas de los grandes árboles, el viento cantando canción de cuna, dulce bebé muerto de ramas y flores, tierra en sus raíces y las mías podridas, caída al fondo y una canción, You're mine de Lola Marsh en mi cabeza, la letra repitiéndose una y otra vez, una y otra vez, querer llorar hasta sentir los efectos de la deshidratación, sepultura de sal y pequeños dedos adornando el pastel putrefacto, desliz de roces, sentimiento  devastador. Veneno, la toxicidad que corrompe tu torrente sanguíneo, interminable delirio en horas muertas y falsas esperanza tinturadas de rojo escarlata, rojo cereza, purpúrea como moretones. Gatos que maúllan a mediodía, cuando el reloj marca las nueve. Pequeños pasos hacia el fin, impensable final precioso, marca páginas quemado, gritos de auxilio y el incendio consumiendo el cuerpo entero, inundación por los lagrimales. El precioso azar. Desconexión sin límite, hierbas malas y también hierbas secas, muertas. Extirpado de raíz, del centro del pecho justo en el corazón. Flecha atorada en el estómago , cuerda flotando del centro de la habitación. Llegar al límite del cielo, la tierra rozando suavemente las plantas de los pies, nudo en el centro de todo. Tóxica en las venas, erróneo cruce de miradas, condenada sola. Contratiempo, contratiempo, contratiempo. Luces blancas en el centro, luces brillantes como una estrella que ya está muerta. Círculos en todo, caricias de nadie, a nadie. Trozos de recuerdos, memoria amarga como chocolate sin azúcar, vueltas y mareo. Sola. Sola. Sola. Gatos en el tejado, debajo de la madera. Puntos desconectado y un crucigrama a medio acabar. Rota la rueda, el eje central y lo demás marchito.

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